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REFLEXIONES

Febrero 08 de 2026 V Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo A

Lecturas del día

  • Isaías 58, 7-10.
  • Salmo 111, 4-5. 6-7. 8a y 9.
  • 1 Corintios 2, 1-5.
  • Mateo 5, 13-16.

Saludo fraterno, familia y amigos.

El capítulo 58 del profeta Isaías, completo, es una grandiosa reflexión que nos ayuda a profundizar no solo nuestra vida espiritual, sino también nuestra vida familiar, social, comunitaria, política, etc. 

 

Todo ser humano es tentado, y una tentación muy particular dentro de la vida espiritual es la vanagloria; percibirnos como superiores a otros por cumplir unos ritos o conceptos dentro de la fe; escudarnos para ello en una piedad o religiosidad que pretende estar conectada con Dios pero desconectada de la vida, de la búsqueda de la justicia, de la vivencia del amor, empezando por nuestra propia pareja, la familia, los más cercanos.

 

Hoy, Dios nos invita de una manera clara y concreta: abandonar esas justificaciones, poner en primer lugar la determinación por obrar de acuerdo a su Palabra en cuanto a la vivencia del amor y la ayuda al que nos necesita.

 

Les invito para que leamos, como tarea espiritual, de manera atenta y serena, ese capítulo completo de Isaías; también nos ayudará en la vivencia de toda la cuaresma que se aproxima.

 

Una tarea que tenemos de manera ineludible, es permitir y proponernos que la fe transforme toda nuestra vida, de una manera práctica y concreta. Hemos escuchado muchas veces que podemos vivir un divorcio entre la fe y la vida; es decir, tener contenidos de fe, conocerla, incluso indicar a otros cómo vivirla, pero llevar una existencia en medio de peleas, opresiones, injusticias, egoísmo, calumnias, humillaciones, etc. 

 

Jesús nos invita a ser, precisamente, sal de la tierra y luz del mundo. Esto no es solamente por medio de la Palabra, sino sobre todo y de manera decisiva, por la vida, por las obras: “…brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos”. La verdadera y justa religión que Dios quiere es ésa: vivir el amor de manera concreta frente a todo aquel que nos necesita; ¿en que medida? Dios nos da la respuesta. El mandamiento del amor al prójimo como a sí mismo es el elemento decisivo que nos brindará la claridad para ese actuar. Amén.

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Miguel Angel Cortes

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

Mateo 5, 13-16

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Ustedes son la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le devolverá el sabor? Ya no sirve para nada y se tira a la calle para que la pise la gente.

Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad construida en lo alto de un monte; y cuando se enciende una vela, no se esconde debajo de una olla, sino que se pone sobre un candelero, para que alumbre a todos los de la casa.

Que de igual manera brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos”.