REFLEXIONES
Enero 1 de 2026 Solemnidad de María Santísima, Madre de Dios.
Lecturas del día
- Números 6, 22-27.
- Sal 66, 2-3. 5. 6 y 8.
- Gálatas 4, 4-7.
- Lucas 2, 16-21.
Saludo fraterno, familia y amigos.
La 1ª. lectura de hoy contiene la hermosa fórmula de bendición que Dios mismo da a Moisés para que sea invocado su nombre sobre los Israelitas y la reciban.
En ocasiones, pensamos que Dios bendice a través de un objeto, como un escapulario, un rosario, un crucifijo, un vehículo o una casa nueva, etc. Si escuchamos con atención, la fórmula de bendición sobre muchos objetos va dirigida a las personas mismas, a su crecimiento espiritual o a su actuar cristiano. Es como si de ello dependiera la bendición que rogamos a Dios.
El tema de la bendición esta intrínsecamente unido a la Alianza, que es una realidad que atraviesa toda la Sagrada Escritura. Por ejemplo, en Génesis 15, 17-21, Dios establece una Alianza con Abrahám, pero es en primerísimo lugar un compromiso de Dios con él, algo gratuito, sin pedir nada a cambio de manera anticipada. Dios hace una promesa, un pacto, se compromete a cumplirlo y a estar ahí.
Ahora podemos pensar en la Nueva Alianza de Dios con la humanidad en su Hijo Jesucristo, en las palabras de Jesús en la institución de la Eucaristía, en esa condición que nos ha regalado al reconocernos como sus hijos y le podemos llamar ¡Abba! (Padre), (2ª. lectura).
El “Sí” de María a la Palabra de Dios y su voluntad fue pleno, una maternidad que no termina en el pesebre sino en la cruz; toda su vida infundida por su “sí” a Dios, por su fe en Él. María es por excelencia la creyente bendecida: “Bendita eres, entre todas las mujeres”, oramos en el Ave María; también nosotros, por nuestra fe en Dios, por nuestra búsqueda en la obediencia a su voluntad y por nuestra vivencia cristiana, estamos llamados a reconocer, vivir y dar testimonio de esa bendición que Dios quiere obrar sobre todo creyente y por ese camino sobre nuestra realidad.
Que nuestros propósitos para este nuevo año, estén cimentados sobre nuestra fe, para que podamos con nuestras acciones cotidianas, vivir la bendición de Dios en su Hijo Jesucristo. El camino de fe que Dios nos ha regalado, ilumine siempre nuestros caminos y nos comprometamos con la búsqueda de la verdad, la justicia, la solidaridad, el amor, el servicio, etc.; de esta manera Dios bendecirá nuestros proyectos, nuestros caminos; y los objetos y signos de devoción serán un testimonio de la fe y el amor de Dios que profesamos. Amén.
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Les deseo lo mejor para este año 2026 que hoy iniciamos. La bendición de Dios los acompañe siempre y que todo lo bueno, noble y positivo esté en sus vidas y en sus corazones, para gloria de Dios, para bien de la Iglesia y la humanidad. ¡Un abrazo!
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Miguel Angel Cortes
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas
Lucas 2, 16-21
En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa hacia Belén y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el pesebre. Después de verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño, y cuantos los oían quedaban maravillados. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.
Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo cuanto habían visto y oído, según lo que se les había anunciado.
Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron el nombre de Jesús, aquel mismo que había dicho el ángel, antes de que el niño fuera concebido.